lunes, 29 de diciembre de 2014

5 de Octubre. Tengo un secreto: El diario de Meri.

Por mucho que queramos disfrazarlo, ocultarlo, evitar hablar de él..., el amor es lo más importante que existe en el universo. Y los jóvenes lo vivimos con más intensidad, con más pasión y con más ansiedad que el resto del mundo.
No lo pienso sólo ahora, que estoy enamorada y soy correspondida. Lo he pensado siempre, aunque no siempre lo haya reconocido.
Algunos jóvenes se enamoran en secreto y les cuesta dar el paso definitivo. Otros disfrutan de una relación que nos parece que será para siempre. Hay adolescentes que no encuentran a su media naranja y prueban oras hasta que dan con la definitiva. Incluso, muchos chicos discuten y rivalizan con otros chicos por el mismo amor.
De lo que estoy segura es de que hay una persona destinada para cada uno de nosotros.
Y no nos debemos conformar con sentir a medias o gustar. Debemos buscar a la persona que nos quiera de verdad y por la que nosotros daríamos la vida.
Tal vez, para eso, haya que llevarse algún chasco y sobrevivir a varios naufragios. Pero a lo mejor ese que rema hacia ti y que te lanza el salvavidas para salir a flote es justo la persona a la que tanto estabas esperando.
Si hay algo que lleva consigo el amor es improvisación. En todos sus aspectos. No eliges de quién te enamoras. Ni puedes elegir que alguien se enamore de ti. Cuando descubres que algo falla o que algo no está en su sitio, toca improvisar también. E improvisas cuando el beso es diferente al que esperabas o su voz interior es diferente a lo que dice con la boca.
El amor no envejece, eres tú el que se hace mayor. El amor no discute, eres tú el que le lleva la contraria. El amor no se pierde, eres tú el que no encuentra el camino. El amor no tropieza, eres tú el que pone obstáculos.
Fíate de tu corazón cuando pienses con la cabeza. Enamórate sin miedo, sin trabas. Enamórate regalándote una oportunidad de querer a alguien. Porque, en cuestiones de oportunidades y de amor, tú eres el único que realmente sabe lo que quiere.
Piénsalo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Es así de simple. Cuando estoy contigo soy feliz. Cuando no estás, recuerdo los momentos que hemos pasamos juntos. En definitiva: ya no sabría diferenciar la felicidad de ti. Tú eres, de lo que siento, la parte más bonita. Eres la sonrisa de mi boca, cuando sonrío. Ahora no estás, por ejemplo, y cierro los ojos, recuerdo tocarte; recuerdo tu piel y su tacto, parecían mis manos pasearse por una estrella. Recuerdo también, al mirarte, creer estar viendo el paraíso. El paraíso eras tú y tus formas, y mi forma de entenderte, y la forma de tu boca, y ojalá me beses pronto de nuevo. No necesito que nadie lo entienda. No tengo la necesidad de explicarlo, pero yo, antes de ti, sólo había vivido el borrador de una vida sin ganas. Una vida, sí, pero de esas en las que te dedicas con indiferencia a esperar que el tiempo pase, y a saber a dónde te lleva. Abrázame como me abrazas. Abrázame sin sentido, no requieras excusas. Abrázame sabiendo que si lo haces el mundo va a parecer un lugar más hermoso. Es así de simple. Si me das un abrazo se me dejan de ocurrir cosas por las que poder estar triste. Parece justo, sin duda, que tus brazos encierren esa victoria. - Sergio Carrión 

domingo, 23 de noviembre de 2014

El sexo de la risa - Tú eres mi num3ro favorit0.


Dura de cabeza y corazón. Siempre me has definido así, como una chica extraña y lo que a mi me extraña de verdad, es que sigas conservando mis cartas entre tus cromos favoritos.

Que después de que te abandonase en la carretera, no sufras ataques de pánico en las gasolineras, en las curvas, ni en mis llamadas por teléfono.
Me resulta ridículo escribirte una carta, porque tienes garabatos míos hasta en tu diario, marcas de mis golpes en el recuerdo, amor de mis manos deslizándose en tu cara, todos mis susurros detrás de tus oídos...

Pero a veces tengo miedo. Yo que cruzo sin mirar, bebo sin control y vivo sin sentido, tengo miedo.
De no poder decirte suficiente cuando te miro, de no saber expresarme cuando te toco, de que no entiendas mi lengua cuando te recorre, de que te asuste más de lo que me asusta a mi sentir ...

Miedo de que aún tengas dudas de que fuiste tú el que me dijo que el amor eran dos calcetines de distinto número, una película que empieza por el final, una cama sucia y siempre sin hacer, manos entrelazadas, cuchillos volando.
Te lo soplo aquí en este código que yo manejo y tu comprendes, que los kilómetros que nos separan siempre equivaldrán a nuestras ganas de dejarnos sin aire, que aquí mientras la gente vuelve de trabajar alguien no olvida las puntas de tus dedos, que la nostalgia es una perra y me tiene dicho que no compita con ella.

Supongo que el calendario cada vez tiene más nombres y menos hojas. Que todo el que salta en mi cama acaba diciéndome que te echo de menos, que las alfombras de mi cuarto ya no sirven para volar, que el día que nos conocimos cada vez acumula más polvo y yo sólo vuelvo al principio para insinuarte que ...

Sigo teniendo miedo. De que algún día te canses de llevarme en brazos a casa cuando bebo más de la cuenta, de besarme las comisuras, de esperar tras el cristal...

Miedo a que tus drogas estiren de mis palabras, miedo a que mis palabras tiren de tu corazón, miedo a que tu corazón se me olvide en cualquier bar, miedo a que en cualquier bar se te olvide quien soy yo...

Abre (la ventana), soy yo

Venga, salta aunque lleve yo las botas.

Atrévete a quitarte el abigo; quiero verte muerto de frío en meio de la ciudad, quiero que la gente pasee indiferente a tu alrededor; que no te regalen ni una sola mirada de aprobación.

Quiero que vengas corriendo por muchos pasos por delante que vaya... Quiero volver a jugar a que me alcanzas, saber que el premio de consolación valdrá más que el primer puesto.

Así que vamos... Estoy dando pasos hacia atrás mientras canto canciones de hace más de veinte años en mi cabeza; sí, casi se podría decir que estoy bailando... ¿No lo ves? Te estoy provocando.

Venga, quiero verte llegar. Quiero que me agarres por la espalda y me lo digas al oido.

Dime cuánto juegan tus ganas y tus principios a encerrarme en un ático sin muebles. Dime cómo se rigan tus sentimientos su última partida a mis manos. Relátame sin prisa dónde te quedaste colgado de mis miradas, dónde me elegiste omo protagonista de tus sueños; víctima de tus películas, esclava de tus promesas de año nuevo...

Supérame. Déjame en ridículo. Baila conmigo. Písame los pies.

Tírame al suelo y ponte justo encima... Grítalo entonces; "Estoy enamorado de ti y tus pasos hacia atrás son mis ganas de seguir adelante."

El sexo de la risa.

¿Quién era yo además de la única persona capaz de entender sus miradas?
[...]
¿Quién era yo además de su único defecto?
[...]
Tanta palabrería sólo para reconocer que me desconozco desde que te conozco; que tengo el pulso bajo el ombligo cuando me tocas, que mi piel roza tu piel porque me pone los pelos de punta tu mísera presencia. 

sábado, 22 de noviembre de 2014

El sexo de la risa.

'Que te hagan reír diez segundos antes de romper a llorar también es un orgasmo."
Hay mujeres que caminan descalzas
y a la intemperie en los sueños de amor
y pornografía de todos aquellos
que aun duermen como niños. 
Que dormimos. 
Chicas que se acercan como el suspiro
que precede al deseo de imaginar un futuro. 
Mejor. 
Que nos pintarrajan con caricias de piel, 
y lengua bajo el frío, nos tapan con una manta, 
y reconcilian con su risa nuestras tristezas
mientras se quitan los tacones
y la vergüenza 
para no hacer ruido. 
Para no despertardnos.

Ellas, que nunca duermen. 

Cuando los demás las soñamos. 
                                                Escándar Algeet.

El sexo de la risa.

No se trata para nada de no morir, sino de resucitar. La muerte es ese enemigo malo al que hay que conocer de cerca si quieres vencerlo. Y el amor tiene mucho que ver con todo esto. Porque el amor siempre tiene que ver con casi todo.

El amor es la hostia.

Dilo.

Aunque lo disfracemos de juego, el amor e eso por lo que todos luchamos y casi ninguno reconocemos.

martes, 14 de octubre de 2014

"Recuerdo la primera vez que te vi, y pensé entonces que tú podías ser a quien llevaba tanto tiempo buscando. ¿Sabes esa sensación? Esa de ver unos ojos y una boca, una mirada y una sonrisa, y considerar todo eso el paraíso. Sin yo siquiera conocerte, ya no me parecías tan desconocida. No preguntes por qué. Sólo sé que creí haberte visto en un montón de sueños de los que no conseguía acordarme. Pero tú eras real, como tocarte y que me temblasen las manos. Tan real como el dolor que me rasgaba el pecho cuando pensaba que quizá para ti no fuese más que un cuerpo. Un nombre más. Otro número en la extensa suma de personas que te cruzabas cada día. Es tan duro recordar que no siempre se recibe el amor que se siente. Que no siempre se te llena el amor que estás dispuesto a vaciarte por alguien, y tanto que acabas quedándote con esa sensación de desnudez que deben de sentir los árboles en otoño. Porque, oye, estoy aquí y te quiero, pero eso no va a cambiar el mundo. Ojalá se detuviese la gente a escuchar todo lo que nunca voy a decirte. Ojalá me arrancasen el miedo que tengo a perderte sin yo haberte tenido nunca. Ojalá pudieses conformarte toda la vida pasándola junto a aquel que dejaría pasar todos los trenes para quedarse un rato más en la estación contigo. Porque está demostrado, que a veces puedes depender siempre de un instante. Que hay momentos que duran más de que lo tardan en acabarse. Y ojalá. Ojalá todo el amor que siento hasta por tus defectos, lo sintieses tú por mis virtudes." - Sergio Carrión.
"Después de una ruptura, todo se vuelve borroso. Después de una de esas rupturas que dejan llenas de grietas las paredes de una vida. Después. Ya no te levantas la sonrisa, no se te abren los ojos, desaprendes a soñar. Y echas de menos de esa forma que provoca ventiscas en tu interior, sin que sepas volar. Como si te hubieses quedado con todos los cómos y se hubiesen llevado los porqués. Como un campo de batalla sin guerra. Como un corazón de matrimonio sólo para ti.
Tú te has ido, ahora hay grietas, yo no sé mentirme que ya no te quiero. Porque cuando quieres, quieres para siempre, aunque luego la eternidad no dure ni un año. Los sentimientos, cuando se arrancan de lo más profundo, no tienen noción del tiempo.
Voy al supermercado, hago la compra para dos, la cena para uno, el insomnio para ti, te lo regalo. Se nos murió la ilusión pero no el recuerdo, así que un día cuando te miraba sabía que eras tú, pero habías cambiado. Yo había cambiado. El mundo seguía igual: dándonos la espalda. Ya me lo advertiste: "Cuánto más alto subamos, luego más retumbarán los portazos". Tenías razón, aunque por entonces sólo pensaba en coronar tu cima, tu cintura, tus pechos e incluso dominar los mares de tu genio.
Pero aquí arriba no hay nadie, no se ve nada, ni siquiera la victoria me ha dejado su sabor en los labios, y es que ahora tengo que bajar, y he de suponer que va a dolerme demasiado." - Sergio Carrión.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Quiero.

Quiero seguir teniendo tus besos todos y cada uno de mis días.
Quiero seguir viéndote aparecer por la puerta todas las mañanas.
Quiero ir siempre de tu mano, porque así, el mundo me parece más bonito.
Quiero que me sigas abrazando y evadiéndome de los problemas.
Quiero que sigas sacando la niña pequeña que llevo dentro.
Quiero seguir jugando siempre que voy a tu casa. 
Quiero seguir siendo el motivo de tu felicidad y que tú seas el motivo de la mía.
Quiero que me sigas haciendo la merienda siempre que voy a tu casa.
Quiero oír como tocas la guitarra.
Quiero que me sigas queriendo, quiero seguir queriéndote.
Quiero que te quedes a mi lado en las buenas y en las malas todavía más.
Quiero crear un futuro a tu lado.
Quiero dentro de unos años, poder abrir los ojos y verte ahí, a mi lado abrazándome.
Quiero despertarme sabiendo que he estado toda la noche entre tus brazos.
Quiero que tú y yo no seamos tú y yo por separado, sino nosotros.

martes, 16 de septiembre de 2014

Aquello era un mar. No, un océano. Lo importante no es tanto que ella me quisiera, si no más bien que mientras yo la quise me sentí pájaro. Es curioso vivir de esa forma. El mundo seguía siendo enorme, pero ya apenas importaba. Hay cosas dentro de cada uno que pueden hacernos más grandes que lo de afuera. Y así me sentía yo: inmenso. Tan inmenso que, si ella me lo hubiese pedido, podría haber conquistado todas las galaxias del universo. Sé que parece imposible, pero así me sentía yo. Y cuando alguien siente algo así, todo lo demás no tiene mucho sentido. - Sergio Carrión.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Con varias sonrisas de más.

No sé que será de mí el día que decidas marcharte, tampoco quiero imaginármelo. Sé que todas esas sonrisas, sensaciones, colores y recuerdos perderán brillo poco a poco hasta apagarse por completo. Para definirlo mejor todo me llena más a tu lado, los momentos, el dolor en el estómago de tanto reír... el mundo de tu mano me parece un lugar más bonito.
Me empeño en mantener los pies en el suelo cuando estando contigo mis alas vuelan solas, firmes, guiadas por tu voz, sigo tus pasos y sabes que estoy a ciegas contigo, que donde tú pises yo piso, que con todo lo pequeña que soy nada me da más fuerza para callar a todos mis demonios que tú.
Ese coraje, ese valor, esa chispa en mis ojos que se puede ver a kilómetros de aquí y que sólo tú enciendes y entiendes, porque sí, me entiendes incluso cuando ni yo misma lo hago, me aguantas hasta los días en los cuales nada es más difícil que hacerme ver lo bueno de las cosas.
Gracias por el cariño, por la paciencia,por no juzgar nunca y tratar de entenderme, por abrirme los ojos cuando es necesario y parar uno tras otro los golpes. Eres mi ibuprofeno, mi música constante y mis ganas de querer avanzar, eres todos esos abrazos que tantas veces han frenado una caída.
Simplemente eres tú, soy yo, tan diferentes como una ideología y tan iguales como dos gotas de lluvia. No sé porqué llegaste y tampoco sé con certeza porqué te irás, pero sí que sé que de todas mis casualidades tú eres la más bonita, el disparo más certero, mi arma mejor guardada, y de todos, el "te quiero" más sincero.


Marta Millet. 

sábado, 9 de agosto de 2014

Noches sin dormir. Momentos de soledad llorando. Ojos rojos que ya no pueden derramar ninguna lágrima más, porque ya se han cansado.

martes, 29 de julio de 2014

20 de Enero de 2014

Y de repente, cuando yo me autoconvencía que no necesitaba a nadie para ser feliz, que yo sola podía conseguirlo, llego él. Ese chico que me rompió los esquemas con unas comprobaciones y a partir de ahí, no podía dejar de pensar en cómo sería besar su boca, en cómo sería ir cogidos de la mano por mitad de la calle sin importarnos lo que podía decir la gente.
Ese chico que puso mi vida patas arriba, que me desordenó la vida pero a la vez, le puso orden, porque por primera vez sentí que mi vida estaba encarrilada.
Y poco a poco me he dado cuenta de que él es el único capaz de enamorar a alguien un lunes por la mañana, que necesito sentirle cerca, olerle, tocar las yemas de sus dedos y buscarme dentro de sus pupilas, que el mero roce de sus dedos en mi piel hace que esa parte de mi cuerpo se estremezca y con una simple mirada hace que me de un vuelco el corazón y después de ver tantas sonrisas por el mundo sigo pensando que la suya es mi favorita.
Nunca he sido tan feliz. No sabía que existía una felicidad así. Y gracias a él, ahora sí lo sé.
Él hace que me sienta viva.

miércoles, 9 de julio de 2014

Nadie como tú (capítulo 3)

Por regla general, los tropezones son una mierda, al menos al principio. El proceso de aprendizaje en sí es una pesadilla. Cuando llevas con alguien tanto tiempo, te acostumbras a esa persona, ¿sabes? Es cómodo. Y una vez que nos instalamos en la comodidad, intentar dejarla aunque todo en ella sea horrible y enfermizo es como intentar que un gordo que no mueve el culo del sofá salga del salón lo bastante para que haga otra cosa.

miércoles, 2 de julio de 2014

Querido abuelo II

Querido abuelo, esta es la segunda carta que te escribo y sé que no leerás. Hoy hace ya 6 malditos años del peor día de mi vida, aquel día en el que ya no podías seguir luchando por vivir, por estar al lado de todas las personas que te queríamos y te seguimos queriendo. 
Ese 2 de Julio de 2008 tú no te moriste, te dejaron morir, no hicieron nada para ayudarte. 
Ese día, 16 días antes de mi cumpleaños, mi vida dejó de ser lo que era, yo dejé de ser una niña y me estampé de frente con la cruda realidad, de repente, una parte de mi corazón se había ido contigo. 


Recuerdo que me levanté y mi otra abuela vino a abrazarme llorando, yo en ese momento supe que tú nos habías dejado. Ir a mi casa y ver a mi abuela, a tu mujer, llorando como nunca la había visto, a mi padre llorando apoyado en la pared, fue la peor visión que he tenido en mis casi 17 años de vida.


Dejaste un vacío enorme en nuestras vidas, e incluso, después de todos estos años todavía se nota tu ausencia, todavía se nota que ya nadie se duerme encima de la taza de café, ya nadie ronca mientras se oye por toda la casa, ya nadie unta todas, absolutamente todas las comidas de la abuela, ya nadie canta como tú lo hacías hasta llegar a emocionarnos a todos nosotros con tu pedazo de voz increíble. Nadie puede rellenar el vacío que tú dejaste en nuestras vidas. 
Abuelo, tú solo has dejado esta vida para ir a otra mejor, pero nunca vamos a poder olvidarte. Gracias por todo lo que has hecho a lo largo de tu vida y lo que sigues haciendo desde allí arriba por todos y cada uno de nosotros. 


Tu me enseñaste que siempre se van las mejores personas y tu eres una de ellas, y digo eres, en presente, porque todavía estás en mente de todos los que te queremos.
Tú siempre estabas ahí para hacernos reír, para abrazarnos cada vez que nos veías, para jugar con nosotras, para darnos todos los caprichos que teníamos, siempre, siempre estabas ahí para nosotras.


Ojalá pudiera volver a abrazarte y a escuchar tu voz abuelo. Te echo de menos, te quise, te quiero y siempre te querré. Gracias por cuidarme cuando estabas aquí y por seguir cuidándome desde allí arriba.



domingo, 15 de junio de 2014

Perdona pero quiero casarme contigo. Capítulo 89

"Tú quieres un hombre que te acompañe hasta la playa, que te tape los ojos con la mano para que puedas descubrir la sensación de la arena bajo tus pies. Un hombre que te despierte al amanecer ansioso por hablar contigo y que se muera de ganas de saber qué dirás."

viernes, 13 de junio de 2014

Perdona pero quiero casarme contigo. Capítulo 84

La felicidad no es una meta, sino un estilo de vida. Todos los días hacemos, corremos, nos angustiamos por cosas que no valen la pena y, mientras tanto, no nos percatamos de las cosas bonitas que están a nuestro lado y que se nos escapan... Pues bien, una de esas cosas eres tú.

sábado, 7 de junio de 2014

Soy las palabras que vas a escuchar,
y tú los oídos con los que me sientes.

Soy un libro abierto ante tus ojos,
tú la página marcada de mi libro preferido.

Soy un calcetín en el cesto de la ropa sucia,
y tú su pareja esperando en el fondo del armario.

Soy un bosque teñido de marrón y verde,
tú la lluvia que me aviva desde el cielo azul.

Eres mi agua cuando tengo sed,
yo un desierto queriéndote beber.

Eres el amor que pude hacerte con las manos
yo las ganas de correrte la vida con poesía.

Soy quien esperó toda su vida por sentirte
tú el ángel que apareció sin alas volando raso por mi espalda.

Soy los arañazos de mi propio corazón
tú la saliva que cura con un millón de besos.

Eres el ojalá cumplido con el que sueñan las estrellas
yo un telescopio para encontrarte la constelación perdida.


[[Soy diccionario con faltas de ortografía,
una receta salada que termina siendo dulce,
la chica que no supo bajar del tren,
una película en blanco y negro por recortes de presupuesto.

y tú...

tú eres mis 27 letras del abecedario,
mi dieta preferida
el tren de donde no me quiero bajar,
la película de mi vida.]]


Somos una novela escrita en verso.
Somos manta y sofá,
palomitas con queso.
Somos un nesquik y un colacao.
Somos Finn y Jake en busca de aventuras.

Somos la mezcla perfecta:


un abrazo en Malasaña,
un paseo por Fuencarral,
un "no te vayas" en la puerta del metro,
una casi huida en la que acabamos de la mano.

Eres Madrid,
porque Madrid sin ti solo son calles.

Eres mi tiempo
y mi tiempo baila al son de tus latidos.

Eres mi mejor canción cuando te ríes,
mi devoción de no querer dejar de verte,

Eres los mejores días de mi vida.

Y serás mi vida, Madrid, serás mi vida,
pues esta vez estoy yendo, y solo tengo..

un billete de ida.



Monica Gae.

Siempre que te apetezca.

A veces, cuando te veo dormir
pienso en la justicia
y me viene a la cabeza la idea de grabarte
mientras duermes
por aquello de que la paz mundial se esconde
en tus bostezos
y con una sola de tus muecas o de las veces
que te rascas la nariz sin darte cuenta
podrían acabar con la guerra en cualquiera
de sus formas;
las tuyas,
son mi punto de partida,
son la combinación con la que pierdo la contraseña
de mi caja fuerte
en donde guardaba congelado.. mi corazón
hasta que llegaste tú.

Tú con tus manos calientes
curando cicatrices por todo mi cuerpo
tú con tu sonrisa tímida
por si en un descuido, te la robaba y la sacaba a bailar,
tú con tu manía de negarme los besos
solo para hacerme rabiar.

Tú contigo,
al fin de al cabo,
al principio del fin.

Porque cuando se trata de ti,
todo vuelve, nada acaba.

Voy a hacer una lista con las veces
que me callo los te quiero
para que la tengas siempre a mano
y la escuches siempre que te apetezca:


Te quiero sin saberlo un 28 de enero,
intuyo el verbo en futuro 18 días más tarde,
cuando te veo por primera vez
tras los 45 minutos de retraso más largos de toda mi vida.
Te quiero en Marzo, cuando me ves cumplir un año más de
mi historia, pero esta vez a tu lado, un perfecto nueve, en donde
siento, y presiento, que voy a querer hacerte el amor cada día
desde entonces. Te quiero por primera vez en
voz alta un 28 de Abril en donde le robé el valor al
mundo para armarme de tus besos
aunque te fueras por la puerta sin decir nada.

También te quise entonces, por extraño que parezca.

Te he querido sin saberlo, sabiéndolo, y en todas las formas
verbales que existen. Te he querido de noche, de día y a deshoras.
Te he querido de espaldas, de frente y debajo,
te he querido encima y de lado a lado
y tengo que confesarte
que donde mejor me quedas,

....es dentro.

Ahora déjame probar cómo me queda quererte

...de cerca.

Que algo me dice, que es a medida.

Déjame decírtelo todas las mañanas
cuando te despiertas y te pasas la mano por los ojos
como si no estuviera ya enamorada de tus legañas
como si no estuviera ya enamorada de tus ojeras.

Ojalá algún día consiga que te veas con mis ojos,
pero no te preocupes,
que mientras tanto, tengo la intención de no dejar
de mirarte nunca.

Ojalá algún día consiga que te escuches con mis oídos
así entenderías por qué a ciertas cosas solo sé
contestarte a besos.

Créeme, te enamorarías de ti, cada día,
si fueras yo,
y pudieses sentir lo que siento incluso...

...mientras te grabo esto.


Mónica Gae.

jueves, 15 de mayo de 2014

20

¿Nunca os ha pasado el querer a una persona tanto que a veces hasta duele? ¿tener miedo de que se marche de tu vida? Porque a mi sí que me está pasando ahora, le quiero tanto que a veces me duele y cuando pienso en cómo sería mi vida sin él, me imagino una vida sin sentido, me entra un miedo en el cuerpo que no soy capaz de describir, y sin querer, lloro, lloro como una niña pequeña cuando le quitan su piruleta.Yo ni siquiera sabía que se podía querer tan fuerte y llegaste tú y de golpe y porrazo me lo enseñaste, me enseñaste que puedo quererte más que a mi misma, que soy capaz de hacer cualquier cosa por ti. Miro cómo ha cambiado mi vida en estos 4 meses y me doy cuenta de lo afortunada que soy teniéndote a mi lado todos y cada uno de mis días, y que sepas que volvería a repetir 20 mil millones de veces más estos 117 días que llevo a tu lado, porque desde el 20 de Enero, cada día que hemos pasado juntos ha ido a mejor, todo ha ido a mejor, porque cada día me aportas cosas nuevas, nuevos besos, nuevos sentimientos, y eso es lo que hace que me esté enamorando de ti, loca por tus huesos, que seas mi droga, mi propio oxígeno y todo esto hace que no quiera separarme ni medio segundo de ti, ni medio milímetro de tu boca. 
Gracias por quererme, gracias por darle sentido a mi vida, gracias por todas y cada una de las cosa que haces por mi diariamente. TE QUIAMO MUCHO, MUCHÍSIMO. 

miércoles, 7 de mayo de 2014

Han pasado ya tres meses y medio y todavía no me he acostumbrado a que me quieras. No me he acostumbrado a tener todos los días un mensaje de buenos días o de buenas noches, a que me digas un 'te quiero' en mitad de una conversación, a tus caricias, a tus mordiscos, a tus abrazos, a tus besos, y sobretodo, todavía no me he acostumbrado a ver una sonrisa como la tuya a milímetros de mi boca, una sonrisa que me transmite 20 mil millones de sentimientos. Todavía no me he acostumbrado a que me quieran de esta forma tan increíble y tan sincera, y tampoco me he acostumbrado todavía a querer a alguien como si no hubiera nada más en este mundo, a querer darlo todo por él, y a necesitarle como si fuera mi oxígeno, pero en estos tres meses y medio, he llegado a la conclusión de que él es mi oxígeno propio, él es lo que necesito para ser feliz, somos él, yo y nadie más.

viernes, 14 de marzo de 2014

Su sonrisa. Su sonrisa es la más bonita que he visto en kilómetros a la redonda. Es esa que veo después de cada beso, después de cada te quiero, es esa que me está enamorando poco a poco, es la que me está haciendo creer en el amor. Sí, su sonrisa es el motivo de la mía y es la única que quiero que esté a milímetros de mi boca.

20.

Sinceramente no sé que hago mal, si lo más importante para mí es él y su felicidad, si lo único que quiero es ver diariamente a cada hora, cada minuto y cada segundo del día su sonrisa. Solamente intento hacerle feliz me cueste lo que me cueste, aunque tenga que dejarme la piel en ello, hacer que se vaya feliz todos los días a la cama, y que cuando tenga un mal día no dude ni un segundo en que haré todo lo posible para mejorárselo. Lo único que hago es mirar antes por él que por mi, porque él ante todo es mi prioridad.
Enfadados o contentos le quiero. Cerca o lejos le quiero. Con los ojos abiertos o cerrados le quiero. Con frío o con calor le quiero. En la calle o en el instituto le quiero. Haciendo el idiota o estando serio le quiero. Sonriendo o poniéndose triste le quiero. Besándole, acariciándole, abrazándole o teniéndole en frente le quiero. Da igual cómo, da igual la forma, da igual el lugar y todo lo que tengamos alrededor, porque cuando él está en frente de mí no existe nada más, somos él y yo sin terceras personas, evadidos del resto del mundo.

domingo, 23 de febrero de 2014

"- Soy feliz
+ Creo que yo más
- No, yo mucho más
+ Yo de aquí a barcelona
- Yo de aquí al cielo
+ ¿Sí? Pues yo mucho más
- ¿Cuánto?
- A tres metros sobre el cielo"

Pues nosotros a 9, no, mejor a 20 metros sobre el cielo.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Llega un momento en el que explotas y ya no sabes por donde salir, ya no sabes qué haces bien o qué haces mal, un momento en el que te da igual sonreír que llorar, te da igual todo, absolutamente todo. Es un cúmulo de cosas diarias que te guardas durante mucho tiempo y que con la mínima tontería, PUM, la gota que colmó el vaso y a partir de ahí empiezas a hablar y hablar y sueltas todo lo que llevas dentro y te das cuenta de que tienes más paciencia de la que pensabas, que tenías más cosas guardadas dentro de ti de lo que pensabas y de que te han utilizado como si fueras una muñeca de juguete.

domingo, 16 de febrero de 2014

20.

Y de repente, sin esperarlo, llega una persona que con una palabra, una acción, una mirada te gira por completo la vida, un giro inesperado de 180º.
Esa persona que te ha roto todos los esquemas mentales, te hace ver la vida como realmente es, con sus cosas buenas y sus cosas malas, te hace saber cual es el significado de felicidad, que es echar de menos a alguien y morirte por sus besos, te das cuenta de que a su lado las horas son minutos, y los minutos segundos, que todo lo malo es menos malo cuando te está abrazando, sientes que te faltan horas en un día y días en un mes para poder estar con él. Te paras a pensar en todo lo que en un pasado has imaginado sobre una relación perfecta y te das cuenta de que lo que estás viviendo en ese momento es millones de veces mejor.

domingo, 12 de enero de 2014

No tienes ni idea de las horas que he malgastado pensando en qué hice mal, pero me he dado cuenta de que la culpa no es mía, la culpa es tuya. Tenía miedo, ¿sabes? Miedo a que me hicieras daño, porque todo el mundo decía que eras un capullo y yo repetía una y otra vez que no, y por creerte acabé pegándome la hostia de mi vida.

sábado, 11 de enero de 2014

Yo soy de Torres.

Yo soy de Torres desde hace 4 años seguidos. Todo empezó cuando él estaba en el Atleti, ahí yo ya le seguía, tenía un poster suyo en la habitación y me acuerdo que cuando jugábamos a fútbol en Benidorm me llamaban Torres. Luego se fue al Liverpool y no pude verle más porque no tenía medios para hacerlo, entonces en el mundial de 2010 en la clasificación, cuando pasamos a cuartos de final, yo empecé a verle y el sentimiento que tenía cuando era pequeña como que resurgía y pensaréis: 'pero esta niña tonta con 8 años como va a sentir', bueno, pues me empezó a picar la curiosidad otra vez, volvía ese sentimiento, empecé a seguirle de nuevo en 2010 y ya estamos en 2014 y no me he perdido nada de él.

No soy de Torres por ser un jugador de fútbol ni una estrella mundial, ni por como deja atrás a los defensas, ni por sus goles, si no porque me ha llegado más que otros delanteros, me ha enseñado cosas que no me ha enseñado otro futbolista. Muchas veces me ha dado fuerzas para seguir cuando tenía un problema yo decía Torres tiene mil problemas, Torres ha sido suplente en casi todos los partidos, Torres ha dejado de marcar temporalmente pero si él ha podido volver a ser el que era ¿por qué no puedo serlo yo? si él puede sonreír aunque esté mal ¿por qué no puedo hacerlo yo? y me ha enseñado a que después de las nubes sale el sol, y que todo esfuerzo tiene su recompensa y que hay que perseguir nuestros sueños y eso es algo que sólo me ha enseñado él.

Al principio me daba mucha rabia cuando le criticaban y decían que no merecía ir al Mundial, a la Eurocopa, a la Copa Confederaciones, y él poco a poco ha ido demostrando que sí que merece estar en cada convocatoria de la Selección Española, aun que bueno, él ya no tiene nada que demostrar él es un grande y está en la historia del fútbol y en la historia de España y menos aún demostrar algo a la gente que le crítica, Torres cojo ciego y sordo es mejor que Soldado y que Negredo juntos, y es así y hay gente que no lo quiere ver. Las críticas me molestaban pero me he dado cuenta de que si a él no le importan a mi tampoco me tienen que importar, y si él no hace caso a las críticas ¿por qué lo tengo que hacer yo? Y entonces cuando se meten con él, me da igual, porque yo veo todos sus partidos y yo sé que Torres es bueno, para mi el mejor futbolista que he visto y me da igual lo que la gente opine.

Fernando Torres es un superclase al igual que lo es Iniesta o Xavi Hernández. Fernando Torres para mi es lo más grande que tengo en la vida.
El Torrismo es algo que se siente y por eso es difícil explicarlo con palabras, si no lo sientes no puedes saber que es ser Torrista. Y YO ME SIENTO AFORTUNADA DE PODER SENTIRLO.



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